¿Terremotos en Tandilia?: La transformación de un orógeno activo en un cratón

Cuando pensamos en Tandilia recordamos que es una zona de serranías bajas ubicadas en la provincia de Buenos Aires, con rocas muy antiguas, de las más antiguas de Argentina, aunque nuestra zona es poco reconocida como el testimonio de un antiguo continente. De hecho, Tandilia desde el punto de vista geológico es considerada como parte integrante de un cratón, pero… ¿por qué es un cratón? Usamos esta palabra para nombrar a todas esas grandes áreas de litosfera continental que han permanecido consolidadas, estables y relativamente rígidas desde el Precámbrico, es decir, desde al menos más de 550 millones de años.

El cratón del Río de la Plata ha sido definido por el geólogo brasileño Almeida, junto a otros colaboradores de la Universidade de Sao Pablo en 1973, como una de las principales áreas cratónicas de Sudamérica, reuniendo varios afloramientos rocosos tanto en Argentina como en Uruguay, como partes de un rompecabezas. Desde ese momento hasta la actualidad, el cratón del Río de la Plata ha sido estudiado por varios geólogos, utilizando diversas metodologías, como geocronología, cartografía y geoquímica. El mayor afloramiento del cratón del Río de la Plata en Argentina, es decir, la mayor pieza de este rompecabezas, se encuentra en Tandilia.

 

Afloramientos del cratón del Río de la Plata en Argentina y Uruguay. En líneas punteadas se representa su extensión a nivel subsuelo.

 

Como hemos dicho antes que un cratón es un sector de la litósfera continental que se mantiene estable y rígido, la región de Tandilia como parte de un cratón, es actualmente un área no sísmica. Sin embargo, los movimientos sísmicos son mayormente imperceptibles y ocurren todo el tiempo. Un sismo de 3,8° en la escala de Richteri  afectó la zona norte de provincia de Buenos Aires y fue sentido por gran parte de la población en diciembre de 2018, tratándose de un hecho excepcional. Además, mientras esta comunicación estaba en elaboración, un terremoto de 4,2 grados en la escala de Richter sacudió a Uruguay el pasado 12 de julio del corriente 2023. El epicentroii se registró en Costa de Oro, en el departamento de Canelones y se sintió en Montevideo y varias ciudades más. Un poco más atrás en el tiempo, precisamente el 5 de junio de 1888, un sismo de 5,5º en la escala de Richter se sintió en nuestra capital Argentina, la ciudad de Buenos Aires, y solo se sufrieron algunos daños materiales leves, ya que aún no existían en ese momento edificios de gran altura.

Esta tranquilidad aparente o baja frecuencia de ocurrencia en la actividad sísmica no fue siempre igual. Como actualmente ocurre en áreas orogénicas en construcción, los terremotos eran comunes hace más de 2000 millones de años. Un terremoto es la vibración de la Tierra producida por una liberación rápida de energía por la rotura de las rocas de la corteza al no resistir los esfuerzos a los que son sometidas. Si pensamos en esa energía liberada, podemos hacer una comparación con las ondas que se propagan a partir de una piedra arrojada a un charco de agua. Estas ondas se irradian en todas las direcciones desde su origen, al igual que un terremoto genera ondas sísmicas que se irradian desde un foco o hipocentro a través de la Tierra. Comúnmente los terremotos se producen por el deslizamiento de la corteza terrestre a lo largo de grandes estructuras llamadas fallas. ¿Y por qué se desliza la corteza terrestre a lo largo de las fallas? Por el movimiento lento y continuo de las placas tectónicas, esas placas del rompecabezas que mencionábamos anteriormente, que formaban aquellos cratones al igual que hoy en día constituyen los núcleos de continentes y también fondos oceánicos. Dichas placas que forman la corteza terrestre y corteza oceánica interactúan entre sí sobre todo en sus bordes, donde las rocas sufren los esfuerzos mencionados y así cuando las rocas se fracturan bruscamente liberan energía originando los terremotos.

 

Dibujo esquemático, mostrando la ocurrencia de un terremoto relacionado a una falla en zona orogénica y los frentes de onda sísmica irradiados desde el foco o hipocentro (tomado de Material didáctico de prevención sísmica: https://www.argentina.gob.ar/inpres/docentes-y-alumnos).

 

Aun cuando la energía de las ondas sísmicas se disipa rápidamente conforme se alejan del foco, instrumentos sensibles localizados por todo el mundo registran el acontecimiento. Por ejemplo, el último sismo registrado en Uruguay se identificó en todas las estaciones de ese país. Pero ¿cómo identificamos que ocurrieron terremotos en el pasado cuando el cratón era un área mucho más activa sísmicamente?

Evidencias de tales movimientos bruscos del interior del terreno que ocurrieron en el pasado geológico han quedado registrados en rocas conocidas como pseudotaquilitas. Estas pseudotaquilitas son rocas relacionadas a zonas de falla con alto porcentaje de vidrio y de grano muy fino con inclusiones menores de fragmentos minerales o de la roca circundante. Estas rocas tan peculiares se forman por dos mecanismos que actúan simultáneamente: trituración y fusión por fricción de rocas preexistentes durante el movimiento sísmico a lo largo de un plano de falla. En Tandilia se pueden encontrar pseudotaquilitas, específicamente en cerro Negro y también en el cerro La Crespa, en la zona de las sierras de Azul. Estas rocas fueron estudiadas por la doctora en geología Cristina Frisicale y otros geólogos de la Universidad Nacional del Sur, quienes publicaron dicha investigación en el año 2012. La pseudotaquilitas ocurren en esta zona como venas o venillas oscuras con límites netos dentro de rocas metamórficas deformadas antiguas, y que pueden contener fragmentos angulosos de esa roca que las contiene. Se han identificado pseudotaquilitas que cortan o atraviesan a otras, lo cual indicaría que se han sucedido distintos eventos sísmicos durante la creación del orógeno que hoy forma el Cratón del Río de la Plata.

 

 

Venillas negras como relleno de fracturas en rocas deformadas de las Sierras de Azul. Estas venillas se conocen como pseudotaquilitas y son una evidencia de terremotos registrados en las rocas.

 

Ahora bien, en el caso de sismos detectados recientemente en Buenos Aires y en Montevideo en nuestro vecino país Uruguayo, ¿como se explica su ocurrencia al estar estas áreas ubicadas actualmente en el centro de la placa sudamericana? En cuanto el terremoto de Buenos Aires, allá por el 1888, los testimonios históricos mencionan que primero se había interpretado como una especie de réplica de algún sismo con epicentro en las provincias de San Juan o Mendoza, ya que comúnmente se daban estos movimientos en zonas cordilleranas. Sin embargo, estudiosos de la época, entre ellos Florentino Ameghino, ante la ausencia de sismógrafos en aquel entonces, habían observado que los primeros sismos habían sido reportados vía telégrafo horas antes en localidades del Uruguay. Estos reportes habían sido progresivos hasta la hora del sismo porteño y, por otro lado, ningún sismo se había dado horas antes en el área cuyana. Esto evidencia que el foco del terremoto podría haberse dado en alguna zona cercana a Montevideo, y la onda expansiva hizo luego que se sintiera en Buenos Aires.

La reactivación de antiguas fallas existentes desde la unión de antiguos terrenos que se amalgamaron formando el Cratón del Río de la Plata, dada por la conexión con estructuras geológicas y fallas activas localizadas en los fondos del océano Atlántico, podrían explicar los recientes sismos en zonas lejanas a bordes de placas. Así que, si bien nuestra región rioplatense aparenta estar libre de movimientos, sismos similares son esperados en un futuro cercano, aunque de frecuencia mucho más esporádica y de magnitud mucho menor a los sismos relacionados a un margen activo, como el de la cordillera de los Andes.

Venillas negras ó pseudotaquilitas como relleno de fracturas en rocas deformadas del Cerro Negro, Sierras de Azul.

 

Venillas negras ó pseudotaquilitas como relleno de fracturas en rocas deformadas del Cerro La Crespa, Sierras de Azul. Se observa que la pseudotaquilita incluye fragmentos de la roca que la contiene.

 

iEscala de Richter: Escala de magnitud basada en los registros sísmicos para calcular las dimensiones relativas de los terremotos, creada por Charles Richter del Instituto de Tecnología de California, en 1935. Richter a partir de la amplitud de la mayor onda sísmica (P, S u onda superficial) registrada en un sismógrafo, calculó la distancia al foco sísmico, teniendo en cuenta que la amplitud de la onda disminuye con el incremento de la distancia. Si bien la escala no tiene límites definidos, se cuantifica de 0 a 9, siendo 8,9º el máximo detectado por un sismógrafo.
iiEpicentro: Punto de la superficie proyectado encima del punto o foco donde se origina el sismo.
iiiFalla de San Andrés: Límite de falla transformante que separa dos grandes secciones de la litosfera terrestre: la placa Norteamericana y la placa del Pacífico. Esta extensa zona de falla tiene una dirección noroeste durante cerca de 1.300 kilómetros, a través de gran parte del oeste de California.

 

Aurores:

Dra. en Geología Melisa Angeletti, Universidad Nacional de Sur, melisa.angeletti@uns.edu.ar

Dr. en Geología Juan Cruz Martínez, Universidad Nacional de Sur, jcmartin@uns.edu.ar

Fotos de campo de las pseudotaquilitas cedidas por la Dra. Cristina Frisicale.

 

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